Martes, 26 de septiembre de 2006

21 AGOSTO
Visitamos: San Quirico d'Orcia, Montalcino, l'Abbazia di San Antimo y l'Abbazia di Monte Oliveto Maggiore.


San Quirico d'Orcia dista 2.5km del lugar donde nos encontramos. La ciudad toma el nombre del martir ni?o S. Quirico, que muri? a los tres a?os junto a su madre Giulitta durante el imperio de Diocleziano, en el 304. Seg?n la biograf?a de la santa, cuando Giulitta fue condenada a muerte, el gobernador hubiera querido perdonar al ni?o pero S. Quirico declar? que era cristiano y quer?a morir con su madre. Al escuchar esto, el gobernador agarr? el ni?o por las piernas y estamp? su cabeza en los escalones del tribunal.

Lo primero que llama la atenci?n en la entrada son los muros que rodean casi todo el centro hist?rico. Hay mucho que ver aunque la ciudad es peque?a: La Collegiata, consagrada a S.Quirico y Giulitta, fue construida en el sg. XXI y es un espl?ndido edificio rom?nico con a?adidos g?ticos y barrocos. En el interior podemos ver un triptico de Sano di Pietro referente a una virgen con el ni?o y santos, en el pavimento la losa de la tumba del Principe Enrico de Nassau, muerto en San Quirico, hay tambi?n un coro de madera de finales del 1400. Nos gust? much?simo, es imponente, preciosa. Junto a la Collegiata surge inmenso el Palazzo Chigi, construido en el siglo XVII por el cardenal Flavio Chigi.

Justo enfrente est? el Palazzo Pretorio, hoy en d?a despu?s de ser restaurado aloja la oficina de Turismo y la direcci?n del Artistico Naturale e Culturale della Val d'Orcia.

Sobre la plaza principal asoma la Chiesa di San Francesco, llamada Chiesa della Madonna. En su interior podemos admirar, sobre el altar mayor, la preciosa Madonna atribuida a Andrea della Robbia y l'Angelo e la Madonna, atribuido a Francesco di Valdambrino, disc?pulo de Jacopo della Quercia.

Despu?s visitamos los Horti Leonini, un precioso jard?n proyectado por Diomede Leoni alrededor del a?o 1540. En el centro hay una estatua de Cosimo III. El cardenal Chigi entreg? la estatua para agradecer al Granduca la concesi?n del t?tulo de Marqu?s de San Quirico.

Al final de Via Dante Alighieri, la calle principal, hay otra iglesia rom?nica, Santa Mar?a Assunta. Lo m?s significativo es la entrada con los dragones ya que el interior es bastante simple. Junto a la iglesia se encuentra el Giardino delle Rose y desde aqu? se puede acceder para ir al Horti Leonini. De frente a la iglesia est? el Spedale della Scala, para visitar en su interior un pozo del cinquecento. No olvideis realizar alguna foto a la puerta de los Cappucini, muy interesante.

Nos dirigimos entonces a Montalcino, ciudad de grandes rasgos medievales y famosa por ser la patria de uno de los rossi mas importantes de Italia, il Brunello. Su situaci?n es magn?fica, en el v?rtice de una colina entre el Val dell'Orcia, dell'Asso y dell'Ombrone, que domina desde all? tres mil hect?reas de vi?edos que le han otorgado fama y riqueza. Las vistas son una delicia sin fin.

Lo primero que visitamos es ?la rocca? (tres euros con cincuenta la entrada, cierra a las seis), los tickets se compran en el interior de la enoteca del castillo donde se pueden degustar vinos. Un vaso de Brunello cuesta ocho euros, demasiado caro para nosotros as? que decidimos no probarlos.

La imponente fortaleza se levant? en el a?o 1361, sobre la entrada se declara la balzana, emblema de Siena. Por las calles de Montalcino y Brunello se exponen, en sus tiendas, cajas de vino expuestas como si de joyas se tratase.

Paseando por la ciudad se pueden admirar numerosas obras arquitect?nicas de origen medieval, la mura di cinta, el Palazzo Comunale, i Loggiati di Piazza del Popolo, la Cattedrale en estilo neocl?sico, il Santuario della Madonna del Soccorso, la Chiesa di Sant'Egidio y la preciosa iglesia de Sant'Agostino y de San Francesco, hoy en d?a un centro de bomberos.

Me han dicho que una cita important?sima en la vida montalcinese es la Sagra del Tordo, quien tenga la suerte de estar all? el ?ltimo domingo de octubre podr? asistir. Se trata de una importante evocaci?n hist?rica de un torneo con arco entre cuatro barrios de la ciudad, que rememora la ?poca medieval mientras un largo cortejo vestido con trajes de ?poca discurre por las calles de la ciudad al son de la m?sica con cantos y bailes medievales.

A nueve kil?metros del centro de Montalcino, en direcci?n Castelnuovo dell'Abate, surge la preciosa Abbazia di San Antimo, cuyo templo monumental del siglo XII, se presenta como uno de los mayores ejemplos del rom?nico franc?s presente en Italia. Desde Montalcino la carretera serpenteante est? rodeada de olivos, recorrerla es un placer, viendo como la abad?a surge solitaria en el valle, rodeada de colinas. La ?nica comunicaci?n con el mundo exterior es el pueblo de Castelnuovo dell'Abate, sobre una de estas colinas.

San Antimo fue un sacerdote romano martirizado en tiempos de Diocleciano. Su cuerpo fue arrojado al Tiber y al recuperarlo, fue canonizado y nombrado Santo Patr?n de Montalcino.

Se dice que Carlo Magno fund? la Abad?a al regreso de Roma, cuando al pasar por la zona sus tropas enfermaron por una epidemia. El rey rez? para que ocurriese un milagro y un angel se apareci?, dici?ndole que tipo de hierba ten?a que recoger y mezclar con el vino. Las tropas lo bebieron y se recuperaron, as? que para agradecerlo fund? San Antimo.

Entrando en la Abadia la m?gica atm?sfera te envuelve, especialmente si teneis la suerte de coincidir con los monjes cantando cantos gregorianos. La Abad?a tiene tres naves con columnas de expl?ndidos capiteles.

Una otra joya que hemos tenido el honor de visitar es la Abad?a de Monte Oliveto Maggiore. Surge solitaria en lo alto, dominando el paisaje sien?s, accesible desde Buonconvento o Asciano. Es como una aut?ntica ciudad con un parque de casi un kil?metro donde abundan los cipreses, pinos y olivos. Para llegar a la placita de la iglesia hay que recorrer una bajada donde se puede observar restos del cinquecento que nos muestran como se autoabastecian de pescado en el periodo en que estaba prohibido comer carne. Bajar no est? mal, el regreso cuesta arriba ya es m?s pesado realizarlo pero aun as? vale la pena.

La Abad?a es enorme, os aconsejo visitar en primer lugar el interior de la iglesia repleta de frescos estupendos. En el interior hay tres claustros: el grande, el central y el peque?o. El claustro grande tiene forma rectangular, sobre las paredes hay frescos preciosos sobre la vidad de San Benedetto, los m?s antiguos son de Luca Signorelli y algunos de Sodoma.
En el claustro central hay un fresco de Sodoma que retrata el fraile cocinero del monasterio. El peque?o es de clausura.

El resto de las zonas de la abad?a muestran frescos interesantes, como el refectorio. Desde el claustro grande se acceder a la biblioteca donde se custodian cuarenta mil vol?menes antiguos. Al fondo, bajo una escalera se accede a la farmacia.

Los horarios de apertura y cierre son muy estrictos. Si teneis la seurte de estar all? en el horario adecuado podreis asistir a la misa cantada con cantos gregorianos, al igual que en la Abad?a de San Antimo.

El camino de vuelta lo hacemos cansados pero felices de haber disfrutado de este d?a tan expl?ndido. Nos paramos a cenar en una bonita trattoria en San Quirico - Trattoria Bar Osenna - Via Dante Alighieri, 42 - cerrado mi?rcoles - Coc?na t?pica toscana con un jard?n precioso en la parte trasera con sillas y mesas de hierro. Comemos de todo por 18 euros/persona.

Seguir leyendo...