Jueves, 07 de septiembre de 2006
Partimos de Verona el viernes a las dos y media de la tarde. Despu?s de una larga ma?ana de trabajo nos dirigiremos en coche hacia Perugia, esperando llegar all? sobre las siete de la tarde.

Ya en la autopista, direcci?n MO-FI, la primera sorpresa nos llega en el tramo Roncobilaccio ? Barberino del Mugello, a la entrada de Florencia: cincuenta km de caravana, seg?n nos cuenta un camionero, con el tr?fico detenido por completo. Estamos en lo alto de un viaducto de 50 metros. Charlando con los automovilistas all? detenidos, parece que el atasco est? originado por el tr?fico lento de veh?culos pesados que no pueden sobrepasar los 30/35 Km por hora.

Seguimos el consejo del camionero y, en cuanto tenemos ocasi?n media hora despu?s abandonamos la autopista y continuamos bordeando Florencia. Los paisajes estupendos que encontramos nos hacen olvidar por un momento el malestar originado por el atasco, que nos ha trastocado los planes (tenemos s?lo tres d?as y por ello, cada minuto es importante). Retomamos la autopista en Incisa, con viaje tranquilo hasta Perugia donde llegamos sobre las ocho y media. Dejamos el equipaje en el hotel, un dos estrellas en un palacio hist?rico, y buscamos una buena trattoria para recuperarnos... ?el viaje nos ha abierto el apetito!.

No encontramos nada aceptable y a las nueve y media decidimos entrar en una pizzer?a cercana al hotel. El nombre que incluye la palabra ?N?poles? nos hace esperar algo bueno... Efectivamente, buena elecci?n. Comemos pizza con ingredientes t?picos de la zona: tartufo, funghi porcini, salumi y salsiccie di cinghiale, entre otros.

Una vez que hemos cenado nos dirigimos hacia el centro, en las famosas ?scale mobili? que nos llevan a las calles principales de la ciudad. Y aqu?, una agradable sorpresa: la ciudad est? inundada de j?venes y de ambiente festivo, ?casi como si hubiera un concierto!.

Resulta que este es el ambiente de la ciudad cualquier viernes noche, algo normal. Es Perugia, ciudad sede de importante universidad unido a estupendos locales nocturnos, clubs de jazz...


Recomendamos la visita del duomo y de la fontana, estupenda por la noche con las luces y la terraza panor?mica. Estamos cansad?simos por el largo d?a, as? que pasada la medianoche regresamos al hotel a dormir para disfrutar de un sue?o reparador. A la ma?ana siguiente, despu?s del desayuno (un poco decepcionante, todo hay que decirlo), nos dirigimos en coche a Todi. Es maravilloso la facilidad que hay para desplazarse de Perugia hacia las otras ciudades de la Umbr?a. Carreteras con dos carriles por sentido, totalmente gratuitas y no muy saturadas nos permiten llegar a Todi en menos de una hora.

Todi es una aldea medieval repleta de cuestas y escalones y con geranios colgando de los balcones. Recomiendo visitar la iglesia y las cisternas romanas (sistema de recogida de agua de lluvia). Nos dirigimos en coche hacia Narni donde comeremos una buen?sima pizza-focacce en una placita. Por la tarde, excursi?n a la Cascata delle Marmore donde nos deja con la boca abierta el descubrir que est? ?en funcionamiento? s?lo tres horas por la ma?ana y tres por la tarde, el resto del tiempo el agua produce energ?a el?ctrica en turbinas donde es dirigida.

Totalmente recomendable el barco gratuito hasta el punto m?s alto de la cascada y la bajada a pie por un bosque de un kil?metro hasta el punto de salida. Sobre las seis de la tarde nos dirigimos a Assisi. All? tenemos reserva en una trattoria, la comida toda buen?sima, Tagliatelle ai funghi, carne y quesos t?picos, acompa?ados de bruschette al tartufo y buen?simo vin santo con cantucci. La comida nos hace olvidar todo... despu?s de cenar nos dirigimos a la Bas?lica de S.Francesco, iluminada totalmente emana una paz que no hemos encontrado en otros lugares. Sobre medianoche regresamos al hotel.

La ma?ana siguiente debemos dejar la habitaci?n asi que cargamos el equipaje en el coche y nos dirigimos hacia el centro de la ciudad para despedir el viaje. En la plaza principal est? el mercadillo dominical con puestos de todo tipo. Fant?sticos aquellos especializados en libros y postales antiguas, indescriptible la sensaci?n de tocar con tu mano cartas escritas por alguien hace 350 a?os.

De Perugia nos llevamos una buena impresi?n y estupendos recuerdos. Nos vamos hasta el Lago Trasimeno para completar el d?a. Aparcamos en Passignano sul Trasimeno y desde aqu?, llegamos a l'Isola Maggiore en una media hora en barca. Isla muy caracter?stica de vegetaci?n mediterr?nea. Comemos en el ?nico restaurante cercano al puerto (buen?sima la lasagna alle uova di carpa reale).

Por la tarde paseamos por la isla hasta que a las cuatro de la tarde regresamos en viaje de vuelta a Verona. El regreso es diferente a la ida, m?s tranquilo. Como balance del viaje diremos que es una bonita ciudad, puede visitarse en un fin de semana. Umbr?a es preciosa y aun mas en primavera cuando todas las flores de ginestre colorean de amarillo cada colina.

Michele festi -- Gracias por permitirme publicar tu relato --