S?bado, 02 de septiembre de 2006
Mi mujer y yo llev?bamos tiempo esperando la ocasi?n de hacer un viaje a N?poles, ciudad tan mencionada en la cr?nica negra aqu? en Milan.

Lleg? el momento y partimos rumbo a N?poles. Un primo de mi mujer que vive all? nos recomend? un Hotel reci?n inaugurado, el Ranch Palace Hotel, un cuatro estrellas buen?simo y por solo cien euros habitaci?n, desayuno incluido... ?y que desayuno!. Gestionado por profesionales y justo sobre la colina dei Camaldoli, a un minuto de la tangenziale y del quartiere del Vomero, lugar inmejorable para las compras.

En el hotel nos aconsejan como pasar este Ferragosto napolitano y as? dan comienzo unos de los cinco d?as m?s bonitos de mi vida.

13 de agosto

Nos despertamos y desayunamos. Decidimos dejar hoy el coche en el aparcamiento del hotel ya que, junto a otros hu?spedes del hotel iremos a Ischia, utilizando el servicio Navetta por cinco euros por persona.

En Ischia nos damos un ba?o en la playa de CartaRomana, damos una vuelta por la isla que es encantadora. Ya de noche, regresamos al hotel para la cena en el jard?n. Un bonito y rom?ntico paseo despu?s de la cena y a la cama.


14 de agosto

Nos despertamos tarde. Con mucha pereza nos encaminamos hacia Il Bosco di Capodimonte, donde pasaremos un bonito d?a entre arte y bosque. Regresamos a cenar en el hotel, ya que nos hemos hecho amigos de los propietarios, he de reconocer que los napolitanos son la gente m?s sociable del mundo.

15 de agosto

Hoy nos levantamos antes ya que iremos a Capri, siempre en barco. En N?poles (casi igual que en Mil?n) el tr?fico es lo peor que hay, una manera de conducir muy caracter?stica donde los sem?foros no sirven de nada.

Capri es incre?ble, he visto un mont?n de gente de la jetset a lo largo del d?a. Una isla maravillosa.



16 de agosto

Nos levantamos un poco tarde y decidimos dar un paseo por el centro de N?poles. Comemos en Regina Margherita, desde donde admiramos el golfo mientras comemos. Por la tarde vamos a Posillipo, con incre?bles paisajes. La cena, por supuesto, en el hotel.

17 de agosto

Nos levantamos pront?simo para ir a Positano. Sinceramente, pens? que mi mujer estaba loca por querer ir all? a las seis de la ma?ana y no pens? que valiera la pena pero... ?el loco era yo por no haber ido todav?a!. Ahora comprendo porque millares de personas llegan desde los puntos m?s remotos del mundo. Es un verdadero para?so pero claro, todo car?simo. Dos granizadas nos cuestan 34 euros, si... 34, hab?is le?do bien.



18 de agosto

Se acabaron las vacaciones... debemos regresar y me da verdadera l?stima. Jam?s pens? que esta ciudad fuera tan bonita. He viajado por casi todo el mundo por motivos de trabajo y jam?s hab?a venido aqu?, que se encuentra a s?lo 700 km de mi lugar de residencia ?que il?gico!. Mi mujer y yo nos hemos prometido regresar en cualquier escapada.

19 de agosto

De nuevo a Mil?n... ?que calor!. Yo que ya me hab?a acostumbrado a la brisa nocturna de la colina dei Camaldoli y aqu?, sin aire acondicionado no duermes....

Gracias Augusto por permitirme publicar tu relato