S?bado, 26 de agosto de 2006
Domingo 23 de abril.

Esta mañana, después de una noche de sueño muy profundo, nos levantamos y tras el desayuno, retomamos nuestro tour encaminándonoes a Radda in Chianti, un pueblo pequeñito pero muy bonito donde nos sentamos al sol a tomar un aperitivo despues de comprar en una de sus tiendas típicas un saquito de hierbas y un vasito de miel. Poco después nos dirigimos, por la famosa Chiantigiana, a Greve in Chianti, ciudad principal del lugar pero no nos pararemos ya que allí no parece haber nada interesante.


Nos dirigimos en su lugar hacia Castellina in Chianti, donde encontramos un prado sobre una curiosa tumba etrusca. Comemos algo, tomamos el sol y hacemos una pequeña siesta. Junto a nosotros, un turista inglés y algún ciclista de paso.

Nos dirigimos a Monteriggioni, pueblecito muy bonito a primera vista, llenito de gente y a mi entender, sobrevalorado. Había oido hablar maravillas de la zona así que seguramente mis expectativas eran altas por ello. Incluso la guía, que hablaba de paisajes espectaculares desde los muros... no era para tanto, nada que no pudiera verse desde cualquier otro punto de Chianti y, sin duda alguna, peores que los que habíamos disfrutado desde el agriturismo.



Despues Monteriggioni, nuevo intento de ir a San Gimignano (demasiado tráfico) y de comprar pan y leche, ya que está todo cerrado. Regresamos al agriturismo, damos un paseo para fotografiar el atardecer hasta el caserón principal, cenamos y vamos a la cama enseguida.