Lunes, 29 de mayo de 2006
Hola a todos, me llamo Claudia y tengo 23 años, casi 24. El puente del 1 de mayo, con familia y amigos salimos de Milán en caravana dirección Roma. Yo había estado ya hace unos diez años pero realmente no recordaba una ciudad tan bonita como realmente es. Amo Roma, he viajado un poco por Europa y el mundo y debo decir que a mi parecer, no hay una ciudad bella como la capital de Italia.

Comienzo con el itinerario de viaje: Después de varias peripecias, aperitivos y paradas en autogrill llegamos a Roma. No hay que decir que el impacto ha sido increíble. 




Sobre todo, la diversidad de las calles y el paisaje: Roma es muchísimo más verde que Milán, destila historia por cada esquina de la ciudad, realmente imponente. El único pero: las calles llenas de socavones que dificultan la circulación. Una vez que llegamos a la ciudad lo primero que hacemos es buscar un buen lugar para aparcar la caravana. Lo encontramos pasado Trinità dei Monti junto a Piazza di Spagna, que decir, fabuloso, además había sol y los colores de las flores sobre la famosa escalera resaltaban de un modo increíble.
Después de la parada en Plaza de España y haber bajado y subido los escalones al menos una decena de veces para ver el panorama nos hemos sentado en la Fontana de Trevi. Aquí también la impresión ha sido excepcional. Es enorme y de una belleza tal que quita el aliento. Sobra decir que estaba llenísima de turistas, sobre todo americanos y japoneses, pero aún así he encontrado un rinconcito para tirar mi moneda. Preciosa de verdad.

Desde allí decidimos subir a uno de esos autobuses tipo inglés de dos pisos que hace el recorrido por los monumentos de la ciudad. Cuesta trece euros pero vale la pena ya que con el poquito tiempo que teníamos hemos visto todas las cosas principales. Los monumentos que mas me han gustado han sido, entre otros, il Vittoriano que me ha puesto la carne de gallina, tan majestuoso e imponente, igual que el arco del triunfo en París. También el Coliseo tiene su encanto pero no hemos podido entrar ya que había una cola larguísima. Después de esta visita hemos regresado a Plaza de España para recoger la caravana y de allí nos hemos dirigido a San Giovanni in Luterano, comimos (deliciosos bucatini all’amatriciana) y de allí a San Pietro. De noche es algo grandioso, ver la plaza desierta, sin turistas, ha resultado realmente extraño.

Al día siguiente estábamos cerca del vaticano y después de desayunar a toda prisa hemos ido a los museos vaticanos. Adoro el arte y quería, sin falta, ver la capilla sixtina. Después de 3 horas mortales a la cola hemos podido entrar y directamente hemos ido a ver la obra de Raffaello: sin palabras, he quedado impresionada.La stanza della Segnatura es una auténtica obra de arte, sólo por eso merecía todas las horas de espera. De allí, a la Cappella sistina... inútil explicar las emociones vividas allí dentro, algo indescriptible que nada tiene que ver con lo visto en libros y fotos. La Basílica en San Pedro maravillosa, es la perfección artística. El tabernacolo de Bernini, la Piedad de Michelangelo… fabulosas. Finalizamos nuestra visita a la ciudad eterna con una vuelta caminando hacia el castillo Sant'Angelo.

Desde Roma, después de comer nos dirigimos a Assisi. Los paisajes que observo de camino a la ciudad de San Francisco me hacen pensar que Milán es una ciudad demasiado gris. Umbría está totalmente verde, que bonita es nuestra península. Y Asis, realmente merece una visita: Il Borgo Medievale, con la Basílica de San Francesco y Santa Chiara es estupendo. Hay panoramas inolvidables y caminar por las callejuelas del centro hace retroceder en el tiempo. Hemos permanecido allí unas horas y después, una breve parada en Perugia para ver el Palazzo dei Priori y el centro histórico. Realmente no esperaba que fuese así de bonita… está llena de arte y de vida. Las calles del centro llenas de estudiantes extranjeros e italianos, monumentos, palacios… merecen una visita.


Aquí finaliza mi breve itinerario de viaje en la esperanza de poder volver, espero que todos vosotros algún día visitéis también estos maravillosos lugares que he visto yo. ¡Buen viaje!

Claudia.

- Gracias Claudia por permitirme publicar el relato -