Mi?rcoles, 22 de junio de 2005

Hay mucha Toscana m?s all? de los t?picos, m?s all? de Florencia, de las torres de San Gimignano, de los vinos del Chianti y de la catedral de Siena. otro d?a hablar? de esa Toscana m?s de postal, pero hoy prefiero hablar de mis recuerdos de la Toscana menos conocida, menos abarrotada por los americanos y los ingleses, menos plagada de tiendas de recuerdos y men?s del d?a.



Finales de Agosto, media tarde. Volviendo hacia Florencia desde Pisa decidimos subir a visitar el casco viejo del peque?o pueblo de San Miniato, del que alguien nos hab?a hablado. La parte nueva, en la zona baja de la colina, no hace pensar en un pueblo demasiado bonito. Desde all? la carretera culebrea dos o tres kil?metros hasta una cima con vistas hacia el sur. Salir del valle del Arno, superpoblado y muy estropeado y encontrarse de golpe con las vistas del norte de la Toscana es toda una impresi?n

El casco viejo est? encaramado en la cima y le da la espalda al Arno, asi que desde casi cualquier rinc?n hay unas vistas espectaculares hacia el campo toscano que, esta vez si, recuerda a las postales con campos de trigo y cipreses.

Compramos unos helados enormes, creo recordar que el m?o era de mel?n (otros tienen memoria fotogr?fica, yo la tengo para los sabores) y subimos a pie hacia la casa del ayuntamiento, con estucos de ?poca barroca, y a la catedral, en la parte m?s alta. La catedral de San Miniato llama la atenci?n en esta zona toscana. Despues de ver las iglesias florentinas y pisanas, San Michele de Lucca o la catedral de Pistoia, una modesta catedral de ladrillo, de peque?as dimensiones, es bastante llamativa y parece estar casi fuera de sitio. Es una sensaci?n pasajera, pronto entiendes que no puede estar mejor situada.




Nos sentamos en una balaustrada de piedra mirando hacia el oeste.No hab?a ning?n turista y solo vimos a un cura que sal?a de la catedral y se marchaba en su coche. El sol estaba a punto de ponerse y el paisaje era realmente de pel?cula. Record? que ten?a un helado en la mano cuando comenz? a gotearme hasta el codo. El cielo empez? a te?irse de naranja y el campo se puso de un color dorado oscuro dif?cil de olvidar. Al darnos la vuelta nos encontramos con la catedral de un rojo encendido, iluminada por los ?ltimos rayos de la tarde. La catedral no tiene la elegancia de sus vecinas, pero a la luz de la tarde de verano es, sin duda, uno de los mejores recuerdos que tengo de la Toscana.

Un par de d?as despu?s volv?amos de Siena hacia el norte. Siena, agosto, no hace falta decir que casi hab?a que abrirse paso a codazos entre los turistas que atascaban las callejuelas del caso antiguo y que hab?a que hacer cola para hacer fotos en los lugares m?s tur?sticos. Saturados de tanta masificaci?n decidimos marcharnos a comer a alg?n sitio m?s tranquilo, camino de alg?n lugar menos frecuentado, as? que salimos hacia Volterra.

A mitad de camino dimos con Colle di Val d'Elsa, una aldea encaramada en una cresta que nos llam? la atenci?n desde la carretera. La cresta es tan escarpada que la aldea, para adaptarse al poqu?simo espacio, tiene las calles construidas casi encima unas de las otras, de forma que si una calle es normal, la paralela por abajo es subterr?nea, la siguiente, normal y as? sucesivamente. Es un pueblo sin demasiados monumentos, pero que merece una visita, aunque sea solo para desintoxicarse de tanto exceso tur?stico.



En una placita encontramos un restaurante, m?s bien una taberna, con cuatro mesas y un mostrador de madera, de los de toda la vida. Entramos a comer. No fue una mala idea. Pronto nos dimos cuenta de que no ten?a nada que ver con los restaurantes baratos de Florencia o de Pisa. De entrada nos ofrecieron unas Bruschette de mollejas de pollo que estaban impresionantes, despues pedimos pasta (creo que con setas)y, por fin, tuvimos la sensaci?n de estar tomando una comida casera.

Continuamos el viaje por una carretera secundaria en direcci?n a Volterra. El paisaje en esa zona era una aut?ntica preciosidad, casi sin construcciones, con alguna que otra granja aislada y alg?n cipr?s suelto. Volterra es otra joya afortunadamente poco explotada. No es tan monumental como sus vecinas y est? un poco alejada de los recorridos tur?sticos principales y eso es lo que la salva. A la entrada de las murallas un cartel recuerda la liberaci?n de los nazis en 1944.

Volterra fue, antes de Roma, la capital de los etruscos, ese pueblo casi desconocido que habit? las llanuras toscanas hace tres mil a?os. Aqu? compr? un par de r?plicas de hallazgos arqueol?gicos etruscos. Me gusta especialmente un anillo en el que aparecen dos cabezas de lobo como remate, una de ellas mordi?ndole un ojo a la otra. A las afueras del pueblo, pasando por el teatro romano, se encuentra el santuario de Le Balze.




La tradici?n dice que estaba sobre una colina que empez? a derrumbarse poco a poco hasta que las oraciones de un monje pararon la cat?strofe apenas a un metro de la puerta de la iglesia. As? sigue desde el S.XVII.

En una curva de la carretera, cerca del santuario, encontr? un supermercado en el que descubr? el Pecorino Toscano. Los pecorinos (quesos de oveja) son frecuentes en casi toda Italia. Los m?s c?lebres son los de Cerde?a y los Toscanos. Yo hab?a probado el romano, comprado en un peque?o supermercado del Trastevere, pero reconozco que este estaba mucho mejor. No puede evitar parar en los supermercados cuando visito zonas nuevas. En este caso fue una decisi?n acertada.

Recomiendo Volterra a quien quiera tranquilidad, a quien quiera ver lo poco que queda de la Toscana norte en estado puro, sin villas compradas por Sting, sin cementerios americanos, sin Rent-a-Car que solo hablan ingl?s. Visitar esta zona al atardecer hizo que entendiese la fascinaci?n de Toscana sobre cualquiera que haya pasado por all? en los ?ltimos 500 a?os. Yo solo fui uno m?s.


Publicado por gourmetdeprovincias @ 12:01  | LUGARES
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Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 22 de junio de 2005 | 23:16
Hola! articulo precioso el tuyo! cuantas vezes me pasa ir por S. miniato, Volterra, Colle! espero que vengas un d?a as? te hago de guia para otros sitios! un saludo desde Florencia..

Alessandro.ne
Publicado por Invitado
Domingo, 26 de junio de 2005 | 0:42
Me encanta leerte, porque me trae tantos recuerdos... que es como viajar hasta hace un a?o, cuando yo tambi?n disfruitaba de esos d?as fiorentinos llenos de rincones m?gicos, un besotee

Tharsis

http://mientras_vivimos.blogia.com
Publicado por RoseRouge
Domingo, 04 de febrero de 2007 | 14:11
Hola,
Este a?o cumplo unos a?os....importantes para celebrarlo en un lugar de ensue?o.......y tengo la ilusion de ir en septiembre a la toscana.....me encantara lo se, porque tengo muchas ganas de conocer ese lugar, desde que vi la pelicula unas tropecientas veces......bajo el sol de la toscana......si alguien me puede dar ideas, leere vuestros mensajes con mucho gusto... ire posiblemente sola, o bien con alguna amiga que pueda acompa?arme....dejo mi [email protected]
muchas gracias
RoseRouge
Publicado por Pedro Marcos
Viernes, 31 de agosto de 2007 | 14:25
Hola, amigo:

He estado en La Toscana (volv? ayer), y te escribo porque, por disponer de dos d?as, he seguido casi al pie de la letra tu viaje.

Incluso hemos tomado un helado en San Miniato, calculo que a una hora muy parecida, despu?s de visitar Pisa.

Hemos ido en moto y ha sido .... no s? qu? decir maravilloso.

Las rutas, los rincones... y no nos olvidemos de la gente.

Tengo un lugar que a?adir a los tuyos. Pernoctamos en un publecito llamado San Donato in Poggio, cerca de Poggibonsi. Muy bonito y muy tranquilo. Nos dimos el gustazo de dormir en una casa antogua reformada llamada Palazzo Malaspina. Tiene pag. web donde podr?is ver habitaciones. Estuvimos en la n?mero 4 a raz?n de 85 euros/noche con desayuno. Muy recomendable.

Un saludo, y gracias por tu comentario, que nos ha sido muy ?til, ademas de lo muy bonito que es.