Lunes, 23 de mayo de 2005

Artículo escrito por Gourmet de provincias


Mi primer recuerdo gastronómico de Florencia es de un agosto terriblemente caluroso de hace algunos años. Mi hotel, como casi todos los de precio económico -económico para Florencia- estaba cerca de la estación de tren y, en este caso, no muy lejos del Mercato Centrale.

Siempre que tengo un mercado cerca, esté donde esté, no puedo evitar acercarme a pasear entre los puestos, aunque muchas veces acabe sin comprar nada. Son una buena forma de meterse en ambiente, de conocer las ciudades y, sobre todo, su gastronomía.

Así que esta vez lo tuve claro, nada más acabar de desayunar nos acercamos al mercado, que estaba en su hora punta. Lo primero que me llamó la atención fue que casi no había turistas, a pesar de que el mercado no está lejos de la zona monumental de la ciudad. Lo segundo, inmediatamente despues, el Lampredotto, un producto de chacinería típicamente toscano que colgaba en multitud de puestos. El Lampredotto, en realidad, son las vísceras del cerdo, el intestino, si no me equivoco, así que no es tan distinto de los callos que comemos en España, pero aún así me llamó la atención. Había leido sobre él y tenía curiosidad por verlo, aunque la cosa tuvo que quedarse ahí, porque no conseguí encontrarlo en ninguna carta de ningún restaurante. Supongo que la zona turística y además en agosto no es la mejor opción para localizar un plato tradicional como este.

Continué paseando por el mercado entre esos calendarios que son tan frecuentes en Italia y que adornas gran parte de los puestos, esos calendarios que aquí solemos asociar con los camioneros o con los talleres de automóviles, aunque hay que decir que en el Mercato Centrale son un objeto más de la decoración, que no parece llamar la atención de nadie.

Siguiente parada: un puesto donde vendían todo tipo de setas secas, entre ellas los magníficos Porcini, los Boletus que en España apenas comemos y que en Italia son, y con razón, uno de los manjares más apreciados. Frutas secas, embutidos: Coppa, Bresaola, Jamon San Daniele, Salami milanés, etc.

Segundo recuerdo culinario de Florencia: después de visitar la iglesia de la Santa Croce, una preciosidad que, dada la cantidad de italianos ilustres que están allí enterrados parece el Panteón Nacional, nos pusimos a buscar un sitio donde comer. Estando en Florencia de turismo es inevitable comer, al menos en alguna ocasión, una mala pizza o algún menú-timo para extranjeros, así que decidimos buscar con calma y alejándonos un poco de la zona más visitada. Acabamos encontrando, en un recodo de un callejón, una de esos locales conocidos comoTavola Calda que yo pensaba que solo existían ya en las guías turísticas.

Grandes mesas de madera en las que se va sentando el público según llega y un menú breve y sencillo, pero sobre todo barato. En este caso fueron berenjenas guisadas en tomate y un arroz con parmesano y cebollino. No recuerdo el precio, pero no debió pasar de los 6-7 euros, porque me pareció sorprendentemente barato. Lo más curioso fue, en todo caso, lo de compartir mesa con los clientes que iban llegando. Por desgracia, no he vuelto a encontrar otro local como este en ninguna otra ciudad italiana. No he perdido la esperanza.

El último recuerdo destacable fue un Capuccino en el Café Rivoire en la Piazza della Signoria.

Fue uno de esos caprichos que a veces nos damos los turistas, aún sabiendo que no van a ser precisamente baratos. El Rivoire es uno de esos cafés históricos que hay en algunas -pocas- ciudades europeas, como el Café de Flora en París o el Sacher de Viena. Ir a Florencia y tomarse un café en el Rivoire es algo así como ir a Madrid y tomarse algo en el Gijón, un lujo que nos permitimos los visitantes sabiendo que, a pesar de lo exagerado de los precios, merece la pena sentarse allí un rato y mirar a los otros clientes, disfrutar de las vistas, del ambiente...

Fue la última noche que estábamos en Florencia, así que la mesa junto a la ventana, con el Palazzo Vecchio iluminado justo enfrente es el último recuerdo que tengo de esta visita a la ciudad, si dejamos a un lado el madrugón para coger el tren a Roma.

La siguiente visita a Florencia fue al año siguiente, alojándonos en Fiesole y en una visita relámpago desde el norte del país. Al margen de un pequeño accidente de coche, que ahora va pareciendo cada vez más una anécdota pero que en su momento, rellenando el parte de accidentes en medio de una rotonda en el centro de la ciudad, con un tráfico endiablado y el sol del mediodía de agosto, no me hizo ninguna gracia, no hizo más que confirmarme algo que, por otra parte ya tenía claro, Florencia es una de las ciudades con más encanto que conozco.

Eso si, tengo algo pendiente, conocerla en invierno.


Publicado por Invitado
Domingo, 12 de noviembre de 2006 | 14:32
Este diciembre vamos a Florencia, por lo que te agradecer?a que me pudieras decir direcci?n y nombre del restaurante que nombras cerca de la Iglesia de Santa Croce. Muchas gracias
Publicado por Eva_en_Italia
Domingo, 12 de noviembre de 2006 | 19:20
Estoy casi segura que si no lo ha publicado es porque no lo recuerda, pero dejemos que responda ?l.
Publicado por gourmetdeprovincias
Lunes, 18 de diciembre de 2006 | 12:48
Efectivamente, no lo recuerdo, pero me han comentado que segu?a all? este verano. Se lo recomend? a unos amigos y acabaron dando con ?l con mis indicaciones. Aqui tienes su relato: http://alamordelalumbre.blogspot.com/2006/08/la-toscana-iii.html

el local estaba en la zona da la Santa Croce, creo que en la Via Torta.

Espero haber llegado a tiempo (y que lo encuentres).
Publicado por Eva_en_Italia
Lunes, 18 de diciembre de 2006 | 22:01
Gourmet, te pido disculpas porque mi intenci?n era avisarte de este comentario pero la verdad, con la mudanza, he tenido un par de meses la cabeza en otro sitio. Espero que haya llegado a tiempo la indicaci?n ;-)
Publicado por Invitado
Domingo, 08 de julio de 2007 | 10:40
Timo para turistas en Florencia
Cuidado si vas a Florencia en coche, pues los aparcamietos en la calle aunque veas la P de parking son por horas y no para todo el dia.
Si aparece una persona diciendote que es para todo el d?a, y te da un tiket (falso, claro) para todo el dia por 20 euros ES UN TIMO, y ademas te pueden multar por aparcar sin pagar (ponen cepo).
La policia, aunque se lo digas, pasa bastante

El aparcamiento subterraneo cerca de la estacion de tren cuesta 2 euros la primera hora, 2 euros la siguiente, y 3 cada una de las sucesivas horas. (5-7-2007)