En España celebramos el día de los Santos Inocentes el 28 de diciembre mientras que en Italia y en otros países europeos se celebra en fechas diferentes.
Concretamente, se festeja
el día 1 de abril y se denomina
Pesce d'aprile. La costumbre es la misma, gastar bromas a los otros para pasar un rato de diversión.
Los orígenes de realizar la celebración en esta fecha no se encuentran cláramente definidos. Se dice que antes de adoptar el calendario gregoriano se celebraba el fin de año del 25 de marzo al 1 de abril y en Francia se originó la tradición de entregar paquetes de regalo vacíos el día 1, después de la reforma, como burla para aquellos que no la aceptaron y continuaban entregando regalos en estas fechas. Para quien le interese, hay una explicación más detallada
aquí
Otra versión es que dicho origen se debe al hecho de que en estas fechas en toda Europa se abría la veda de pesca. Este era un momento feliz para los pescadores y se realizaban celebraciones al efecto, riéndose de aquellos que volvían con las redes vacías.
En España las bromas del día de los Santos Inocentes se extienden incluso a la televisión y la radio, que participan activamente publicando o anunciando una noticia falsa. En Italia también ocurre esto, una de las bromas más sonadas y antiguas data del 1878, año en que la
Gazzetta d'Italia publicó la noticia de la muerte en la ciudad de un
mahrajá indio, anunciando que según las tradiciones del país del difunto, deberían realizar la cremación el día 1 de abril en una pira construida al efecto en el
Parco delle Cascine.
Gran cantidad de gente se reunió en el lugar esperando acontecimientos, pero únicamente aparecieron un montón de jóvenes vestidos de pescadores que entre la multitud allí reunida gritaban ¡Peces del Arno fritos! ¡Peces del Arno fritos!.
El por qué de la expresión Pesce d'aprile: se atribuye a la expresión bobalicona del pez con la boca abierta, la misma que resta en la cara de aquellos que escuchan y creen la noticia falsa al descubrirlo.
Algunas otras bromas más actuales fueron, por ejemplo, en 1993, unos manifiestos que aparecieron en las calles de Turín y Milán anunciando que los ciudadanos deberían pagar al ayuntamiento una tasa por circular por las calles y en relación al peso corporal de cada uno.