jueves, 06 de diciembre de 2007
Hace ya años que Daniela quería ir a Milán, ya que nunca había estado. Yo sin embargo considero esta ciudad tan caótica que hasta hoy siempre lo había evitado. Pero en este caso ha surgido la oportunidad de incluir algunas bellezas como Bergamo y Brescia, así que ha sido una decisión fácil decir si a este viaje.

Entre el 3 y el 8 de enero de 2006 recorrimos 960 kilómetros a través de Bérgamo, Milan, Lago d’Iseo, Brescia, Lazie, Terme di Colà, Verona y Mantua, todo esto con un gasto inferior a 500 euros por persona.

03/01/06

Llegamos a Bérgamo casi al mediodía con el objetivo de pasar allí tres de los seis días a nuestra disposición, encontramos la ciudad blanca a causa de la nieve. Rápidamente buscamos un sitio para alojarnos, tarea que se presenta difícil ya que una vez allí descubrimos que en Bérgamo no hay tantos hoteles. Finalmente encontramos un estupendo B&B en el centro de Bérgamo, llamado “La Casa Rosa” por 70 euros, desayuno incluido.

Bérgamo se divide en dos, Bérgamo alto con la zona histórica y Bérgamo bajo, más moderna. Comenzamos el tour desde la colina sobre la cual emerge la ciudad alta, recorriendo los muros históricos del 1623 y sus antiguas plazas. Visitamos il Palazzo della Ragione, Santa Maria Maggiore, la Cappella, il Castello di San Vigilio, admirando a continuación la ciudad baja que poquito a poco con la oscuridad se va iluminando. Recorriendo la vieja muralla llegamos al Bérgamo más moderno, con las tiendas todavía abiertas adornadas de navidad, precioso este efecto sobre la ciudad. Para cenar, elegimos una antigua osteria para tomar algo típico, Al Vecchio Tagliere, un local rústico donde cenamos muy bien.

04/01/06

Alcanzamos Milán en tren, elección acertadísima, mucho mejor que ir en coche. Hay muchas cosas que ver pero nosotros nos limitamos a lo esencial. Milán es una ciudad muy grande y rápidamente nos damos cuenta que para alguien como nosotros sería muy difícil acostumbrarnos a vivir aquí.
Visitamos Il Duomo del 1386, subiendo tan alto hasta casí tocar la madonnina, el emblema de Milán. Atravesamos con admiración la galleria Vittorio Emanuele II, hasta llegar a la Piazza della Scala, sede del teatro del mismo nombre. Nos dirigimos entonces hacia Castello Sforzesco, apenas con tiempo para dar una vuelta por la pinacoteca. No hay que perderse la iglesia de San’t ambrogio, por la noche se ve espectacular, así como il Duomo, que vemos de nuevo antes de tomar el tren de regreso a Bérgamo.

05/01/06

Brescia es nuestro destino, pero sin prisas nos permitimos una vuelta por el lago d’Iseo. Nos paramos aquí y allí, dejándonos inspirar por los inusuales paisajes. La isla en el interior del lago es muy peculiar, pero preferimos ir directos ya que no sabemos que nos espera en Brescia.

Precioso el centro histórico por la noche, fantástico también el Duomo, que existe más de uno ya que hay uno nuevo y uno viejo, que data del siglo XVI. Vagabundeando por la ciudad nos permitimos un rato de compras y para la cena, encontramos un sugestivo local llamado la Locanda dei Guasconi con platos estupendos y productos típicos. Para dormir, reservamos en Regal Residence por 78 euros con desayuno incluido.

06/01/06

Gauguin e Van Gogh, esta era la verdadera razón para incluir Brescia en nuestro viaje y realmente, no nos ha desilusionado, preciosa, así como el interior del Museo de Santa Giulia.

A continuación damos una vuelta al Castillo de Brescia y a su museo de las armas. Antes de dejar Brescia nos permitimos un último pecado de gula, parando en Pasticceria Veneto, que no falta en ninguna de las guías con toda la razón del mundo. Para la noche, nos acercamos a Verona parando en Lazise, un entorno medieval justo en el Lago di Garda, casi encantado. Después de haber encontrado donde dormir en el Hotel Villa María, nos dirigimos a las termas de Colá di Lazise. Es un inmenso parque famoso por sus aguas termales, permiten la entrada noctura para cenar en el interior en un cómodo self service.

07/01/06

Verona, ya la habíamos visitado en otras ocasiones pero siempre es preciosa. Con la Verona Card por 8 euros al día hemos visitado todo lo que hemos querido, l’Arena, la Tomba di Giulietta, la casa di Giulietta, la torre dei Lamberti, San Zeno, il Duomo, San Fermo, Castel Vecchio, il Teatro Romano. Parece mucho pero hemos tenido tiempo para todo perfectamente.

08/01/06

Mantova, bien vale una visita, castillos imponentes y palacios fantásticos, partiendo del famoso Castello di San Giorgio al renombrado Palazzo Ducale, o hasta el Duomo, que ofrece tres estilos de construcción diferentes (neoclásico, gótico y románico). En la Piazza delle Erbe admiramos la torre del Reloj y la Rotonda di San Lorenzo, en realidad una iglesia.

Callejeando por el centro histórico nos paramos en el museo histórico de los bomberos, curioso, simpático y gratuito. Comimos en el Restaurante La Masseria, en pleno centro, bueno, típico al mismo tiempo. El recorrido que nos queda es el regreso a casa. Milán solamente no me hubiera gustado pero así realmente es otra cosa, que decir, tanto que incluso repetiría...

Daniela e Paolo

Grazie mille Paolo!