miércoles, 31 de octubre de 2007
En el puente del 29 de junio del 2006 mi novio Pinuccio y yo tuvimos la suerte de reservar un encantador Bed&Breakfast en Furore, cerca de Amalfi, para disfrutar del puente en la costa.

Suerte en primer lugar porque el sitio es precioso pero además hemos conocido al simpatiquísimo propietario que prácticamente nos organizó los tres días para disfrutar de todas las atracciones principales, incluida Capri. Gracias Pino (¡mi novio no, que se llaman igual!)

Por lo tanto, por internet reservé en este B&B tan nuevo y peculiar, decorado con típicas cerámicas de Vietri , lámparas tipo c’era una volta, tapicerías de valor y el desayuno servido en una terraza exterior sobre el mar a un precio de 40 euros por noche y persona.

Furore se encuentra a cuatro km de Amalfi en su parte alta, por lo que por la noche dormíamos tapados mientras que en Amalfi había muchísima gente y te morías del calor por el alto índice de humedad. Lejos del caos del puerto, en Furore nos despertábamos con los pajaritos. Recomiendo ir con coche, ya que Pino os facilitará aparcamiento cerca del establecimiento pero si preferís el autobús, la parada no está lejos.

Llegamos allí al final de la mañana del 29 de junio, después de dejar las maletas Pino nos recomendó no pararnos a descansar para no perder tiempo y dirigirnos en primer lugar a Ravello para después regresar a Furore pasando por Amalfi, ya que en la hora de la comida se puede circular sin mucho tráfico.

Ravello es una preciosa localidad muy cercana a Amalfi y es realmente como una bombonera, elegante, chic, repleta de americanos, merece la pena visitar la piazzetta y las famosas villas. Después de aparcar justo en la plaza, nos paramos en uno de los bares de esta plaza panorámica. El bar tiene la entrada justo bajo las escaleras de la iglesia y hacen unos bocadillos deliciosos, merece la pena probar el clásico de mozzarella y tomate alla caprese

ravello


Nos dirigimos después a Villa Cimbrone, maravillosa con la vista panoramica y los jardines. Nos faltó el aire al asomarnos por la terraza principal, así que tuvimos que intercambiar la cámara de fotos con otros turistas para hacernos mutuamente fotos en pareja en aquel paisaje inolvidable. Hoy en día, ya impresas, parecen postales!.

Ravello ha resultado un descubrimiento excelente con sus callejuelas, edificios blancos lujosísimos, las flores de mil colores... nos hemos perdido recorriendo sus callejones por donde asoman villas preciosas y nos hemos encontrado de frente a una iglesia preciosa, el Santuario del Beato Bonaventura, donde nos paramos a descansar sentados en el pórtico esterno. No hay muchas tiendas pero son bonitas.

Tomamos de nuevo el coche para regresar y camino del B&B nos paramos en Amalfi, la localidad mas popular de la costa. Aquí no se encuentra la tranquilidad de Ravello!. Aparcamos en el puerto y pasando una puerta antigua, de pronto, te encuentras con la preciosa plaza, preciosa, he de reconocer, y también es precioso el Duomo. Visitamos aquí la parte de los frescos, de pago.

Pasando por la puerta principal, justo a la izquierda, está el Sottoportico Ferrara donde se encuentra una antigua destilería de Limoncello, donde hoy en día hay una tienda donde se pueden comprar los artículos más variados a base de limón de la costa: limoncello, crema de limoncello, chocolates y galletas, perfumes, perfumadores para la ropa, talcos, jabones, cremas, caramelos... ¡de todo!. Se llama “Antichi Sapori di Amalfi.
Limones
En Amalfi, además, teniendo precios competitivos, te puedes divertir con los vendedores, como hicimos nosotros antes de irnos y comprar los limones de la costa, frutas, souvenirs baratos.

Por la noche pedimos consejo a Pino para ir a cenar, fuimos en Furore a Armandino en una bahía privada ¡estupendo! Y maravillosa también la cena. Sin duda, hay que probar los Scialatielli ai frutti di mare (pasta larga, agua y harina con tomatitos y pescado) y la torta ricota y pera o la delicia al limone. Por no hablar de los baba... Estos son realmente un sumun para los visitantes de la costa. No hace falta decir que se come estupendamente. Una comida sale por unos 20/30 euros, dependiendo de lo que pidas, ¡vale la pena!.

Al día siguiente Pino nos aconsejó dejar el coche y salir a las 8 de la mañana hacia Capri. El mismo nos dio los billetes del autobús que tomamos en la parada cercana al B&B y nos dejó justo en el puerto de Amalfi, de frente al embarcadero. Os recomiendo el barco más rápido ya que así uno se marea menos. A la ida, de hecho, cogimos la mas lenta y resultó una tragedia para Pino! En Capri, rápidamente tomamos el funicular para llegar a la plaza, visitamos todos los rincones mas escondidos, las tiendas eran todas preciosas lógicamente. Imprescindible: vuelta a la isla con visita a la gruta azul y visita a los famosos jardines de Anacapri, que nosotros lamentablemente no tuvimos tiempo, pero los visité de pequeña y todavía me acuerdo.

Para comer, está bien una arrocería tavola calda a medio camino de la calle que parte de la placita, no recuerdo el nombre pero es fácil encontrarlo, la entrada es muy pequeñita. Tiene realmente cosas exquisitas, yo tomé gnocchi filanti alla sorrentina. En la plaza, junto a la terraza, tomamos una granizada de limón excelente, con auténticos limones de Amalfi. Nos costó tres euros en un kiosco con pocas mesas.

Desaconsejo totalmente detenerse en los bares del puerto, son carísimos y encima, pedimos una granizada, insípida, todo agua y nos cobraron seis euros!!! Para denunciarlos!.

Nunca he visto souvenirs tan bonitos, de hecho quería el ramito de pimientos de cerámica para poner en la cocina y tan bonito no lo he encontrado nunca más, excepto en Viteri sul Mare. He encontrado también un perfume que me ha regalado Pino que se llama Muschio di Capri, que hacen ellos directamente en una tiendita cerca de la plaza por 18 euros, de 50 ml, buenísimo!.

Aconsejo recorrer Capri ciudad a pie para descubrir pequeños rincones ocultos y después, tomar un taxi o el autobús para ir a Anacapri. Regresamos ya por la tarde y por la noche cenamos en Baco, ya en Furore. Mucha clase, con terraza panorámica, pero perdí todo mi estilo, lamentablemente, cuando Italia marcó un gol (claro que no fui la única). Pagamos la cuenta y regresamos al B&B donde Pino y otros clientes estaban al fresco, en la terraza, con la tele fuera junto a las mesas y continuamos allí viendo el partido. Muertos de cansancio, nos vamos a la cama.

Pino nos recomendó para el día siguiente un poco de mar, conocer calitas tranquilas donde el agua está muy limpia y dirigirnos a Positano ya con la caída de la tarde, antes de cenar. También Positano es preciosa, para recorrer las callejuelas llenas de color, los vestidos de encaje expuestos y las tienditas llenas de zapatillas hechas a mano... incluso yo, bajo la iglesia principal, no he resistido y me he hecho hacer al momento las famosas zapatillas de Capri ha medida, creo recordar que por unos 40 euros.

Este sitio es el más famoso, así que no da lugar a error, justo debajo de la catedral, bajando los escalones, encontráis justo a la izquierda una tienda con un señor un poco barrigón sentado en una silla de paja que espera a los clientes ¡simpático!. Casi le vuelvo loco porque no me decidía por el modelo ¡hay tantos!.

Cenamos, siempre según el consejo de Pino, en un gran restaurante pizzería del que no recuerdo el nombre pero está sobre una playa famosa de Positano, con vista mar y establecimientos. Para llegar hay que atravesar los jardines y la muralla antigua. Por la noche es muy agradable caminar por Positano, repleto de vida y con luces tan románticas!. Lo único que nos ha impactado fue el precio del parking, seis euros la hora durante los días festivos. De Amalfi se puede venir, de todas formas, por mar durante el día.

La mañana siguiente dejamos el B&B y nos dirigimos hacia Vietri, un poco antes de Salerno, pasando por Minori y Cetara, muy bonitas y también Maiori, no tan bonita.
ceramica de vietri

Vietri la conozco bien y regreso con frecuencia por las cerámicas, sin duda hay que visitar todas las tiendas de cerámicas unas junto a otras, donde encontrareis de todo. Encontramos una lampara para la cocina con limones pintados a mano sobre un fondo azul por ochenta euros y también, otros recuerdos por poco dinero, realmente hay muchísimo para elegir.

Lástima que el fin de semana se ha acabado, pero realmente han sido tres días increíbles. Gracias a Pino del B&B por sus consejos, por la acogida y por la pasión que pone en su trabajo y por supuesto, a Pinuccio mi novio que me sigue en todos mis caprichos!!!

Gracias Alessandra por permitirme publicar tu relato!!
Publicado por Stella-Fi @ 16:50  | RELATOS DE VIAJE
Parole, parole... (1)  | Enviar
Publicado por ilpiccolopollo
martes, 13 de noviembre de 2007 | 12:54
Hola! Ayer descubri tu pagina y me viene genial para preparar mis viajes, incluso para elegir sitio donde vivir porque me estoy planteando el irme una temporada alli en cuanto domine el idoma. El caso es que queria preguntarte cual es el B&B del que hablas para poder bsucarlo y tenerlo en cuenta. Gracias