Positano impresiona profundamente. Es un lugar de ensueño que no os parece verdadero mientras estáis en él, pero del que sentís nostalgia cuando lo habéis dejado. Sus casas se encaraman a una escarpada tan empinada que parecería una escollera, si no fuera por las casas que se han tallado en ella... El agua de la pequeña bahía curvada, de un azul y verde increíbles, lame dulcemente una playa de pequeños guijarros.
Las playas de Positano fueron las primeras en toda Italia que vieron a las chicas italianas en bikini, allá por 1959. Desde entonces, Positano tiene estilo propio en cuanto a moda se refiere y hoy en día sus callejuelas están repletas de tiendas de ropa.
Casitas encaladas, atadas a la roca y abiertas al mar, atrajeron a principios de siglo a toda clase de artistas, escritores, pintores, músicos, bailarines, que alquilaban habitaciones a la gente del lugar. Hoy en día se encuentran en la zona hoteles de una belleza espectacular en los que se aloja un turismo internacional de alto nivel.

De entre sus playas, las más frecuentadas son Spiaggia Grande y Spiaggia Fornillo. No lejos, escuchamos las sirenas que sedujeron a Ulises con sus cantos... a unas millas de la costa se encuentra el archipiélago de Li Galli, tres islotes llamados El Gallo Lungo, la Rotonda y el Castelluccio.
En sus orígenes Positano fue parte de la república de Amalfi. En el siglo X pasó a ser uno de los puertos comerciales más importantes del mundo, llegando incluso a rivalizar con Venecia. Lógicamente esto originó un enriquecimiento en la zona. Pueden enorgullecerse también en el siglo IX al XI de haber contribuido a la primera escritura de leyes marítimas conocidas, con las que se establecieron los derechos de los marineros.
En los alrededores de la zona encontramos Montepertuso y Nocelle. De obligada visita son la Collegiata di Santa María Assunta del siglo XII donde se pueden visitar el icono bizantino de la virgen negra con el niño, la estatua de la virgen de Positano, el busto con las reliquias de San Vito y la Circoncisione, de Fabrizio Santafede.