martes, 01 de mayo de 2007
Turín se encuentra en la región del Piemonte, zona fronteriza con Francia y Suiza en el norte de Italia. Es la capital de la región y antiguamente, fue la capital de Italia. Su época de máximo esplendor fue en el barroco con la dinastía de los Saboya.

Hoy en día Torino tiene mucho que ofrecer a todos y para todos los gustos. En sus calles pueden encontrarse testimonios de todas las épocas, elegantes edificios, grandes palacios, arte contemporáneo... Aquí encontraremos la Mole Antonelliana, el edificio de piedra y ladrillos más alto de Europa que hoy en día alberga el museo del Cinema. En su origen fue concebido para ser el templo de la comunidad israelita en Torino. No se pensaba que fuera tan alta pero Antonelli elevó su altura hasta 167 metros.

La ciudad es mundialmente conocida por grandes tópicos como la industria automovilística, la moda, el cine, el diseño, el aperitivo (cabe destacar que el vermouth fue inventado aquí por Benedetto Carpano, en el año 1786) y sobre todo ¡el chocolate!. Porque Turín es toda una institución en su chocolate, tradicionales sabores como I gianduiotti de la época de Napoleón, il bicerin o il pingüino son dignos de mención.

El bicerin se conoce como la bebida tradicional piamontesa y es una bebida a base de café, chocolate y crema de leche. Data del siglo XIX. I gianduiotti fue resultado del ingenio de los pasteleros por la falta de cacao en tiempos de Napoleón que decidieron mezclarlo con avellanas.

El chocolate se produce de forma artesanal y no podemos volver sin haber visitado uno de estos artesanos y alguno de los históricos cafés de la ciudad para tomar un chocolate caliente. Se realizan visitas guiadas “Torino Golosa” para descubrir y recorrer los cafés históricos y las antiguas bodegas de la ciudad. Porque el vino también es digno de mención aquí: Freisa di Chieri, Malvasia, Bonarda... se producen en las colinas de los alrededores de la ciudad.



En marzo, además, se celebra una feria del chocolate y Turín se transforma en una ciudad de lo más dulce. Bajo el nombre de CioccolaTô se organizan actividades para los pequeños y para los que no lo son tanto y se pueden probar sabores inolvidables para los más golosos. Además, ya en cualquier fecha, podemos comprar el “ChocoPass”, un pase especial para realizar 10 degustaciones en 24 horas o bien 15 en 48 horas que te permitirán probar exquisiteces dignas de los paladares más exigentes. La perdición de los golosos (¡y el paraíso!).



Continuando con el tema gastronómico, algunos restaurantes ofrecen también una interesante iniciativa denominada “Le tavole del sapore” para permitir al visitante probar platos tradicionales en menús especiales. Acciughe al verde, agnolotti al sugo d’arrosto, fritto misto... son exquisiteces de la zona. No debe faltar la bagna caoda, salsa a base de ajo, aceite de oliva y anchoas acompañada de verduras cocidas y crudas.

Un buen paseo hará falta para bajar todas estas exquisiteces pero para los que se resisten a caminar, el TurismoBus (un autobús turístico) te lleva por los puntos más característicos de la ciudad pudiendo subir y bajar cada vez que quieras con un billete diario.

Más de 40 museos ofrecen todo tipo de arte: lo mejor del contemporáneo lo encontramos en la GAM (Galería de Arte Moderno), el Castillo de Rivoli y la Fundación Sandretto Re Rebaudengo. Arte egipcio en el Museo Egipcio, segundo en importancia después del del Cairo. El museo del automóvil, la pinacoteca Agnelli, el Museo del Cine, la Galería Sabauda, el Museo Nacional de la Montaña Ducca degli Abruzzi, la Biblioteca Real de Turín, entre otros.

Es sede de muchos festivales y manifestaciones artísticas: Luci d’Artista transforma la ciudad en una verdadera galería al aire libre, el Cinemaambiente, Sottodiciotto Filmfestival, la Settembre Musica, el Salón Internacional del Gusto...
No hay que perderse los numerosos palacios herencia de las Residencias Reales de los Saboya, declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1997. Merece la pena visitar el Palacio de Venaria Reale llevado a cabo por los mejores arquitectos del barroco, el Palacete de Caza de Stupinigi, el Castillo de Agliè y los Castillos de Rivoli y Moncalieri.

Seguro que muchos asocian Turín con el fútbol. Y no es para menos... En el Estadio Delle Alpi juega la “Vecchia Signora”, la Juventus. La ciudad fue la sede de los XX Juegos Olímpicos de Invierno de 2006. Porque Torino es una ciudad deportista y verde. A orillas del Po, por los numerosos parques de la ciudad o incluso en el Jardín Botánico podemos respirar y disfrutar de la naturaleza y lo que nos ofrece.

Otro de los símbolos de Turín es la Sábana Santa o Santa Sindone, que se encuentra custodiada en su catedral. Verdad o no, pero atrae miles de peregrinos anualmente, al igual que el Santuario de la Consolata y la Basílica de Maria Ausiliatrice.

Para finalizar, diversión y compras no faltan en la ciudad. Grandes firmas en el Quadrilatero Romano, moda joven en Via Garibaldi, chocolaterías, anticuarios, mercadillos como el Gran Balôn donde encontrar objetos antiguos y mercadillos callejeros donde encontrar productos típicos, objetos artesanales y por qué no, alguna que otra ganga. Porta Palazzo es el mercado al aire libre más grande de Europa.

Si todo esto no demuestra que Torino bien merece una visita, desde aquí además se puede acceder a muchos lugares de interés de la zona, estaciones de esquí y localidades de interés como Asti, Ivrea, Biella o Cuneo.

Muchísima más información en www.turismotorino.org, además de la posibilidad de reservar visitas guiadas a la ciudad (incluso visitas Turín Industrial), solicitud de información y cientos de detalles para planear al detalle tu visita a Turin.
Publicado por Stella-Fi @ 10:40  | LUGARES
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Publicado por Senza_nome
domingo, 06 de mayo de 2007 | 20:48
Acaban de volver a abrir Palazzo Madama después de muchísimos años de restauración; un motivo más para ir a Turín.
Cannella