Este que paso a relatar es un viaje realmente rico de placeres y descubrimientos en la preciosa Sicilia. Jamás hubiera dicho estas palabras antes de partir, reconozco que marcado por prejuicios sobre estas tierras y su forma de vida.
El clima ha sido uno de los elementos clave, calorcito a finales de septiembre, primeros de octubre. La cordialidad de los habitantes siempre ha sido de una naturaleza fascinante. Los lugares visitados, simplemente encantadores y para todos los gustos.
Estas palabras marcan la introducción a un viaje de catorce días por tierras sicilianas, 1800 kilómetros, unos dos mil euros para gastos de dos personas, incluido aquí trescientos para alquilar un coche y 132 en vuelos de ida y vuelta.
El domingo 24 de septiembre de 2006 comienza nuestra aventura en el aeropuerto Ridolfi di
Forli, destino
Fontanarossa, Catania. A la llegada lo primero que hacemos es alquilar un coche, una C4 diesel en
www.easycaritalia.it.
Dedicamos el viaje a descubrir la mitad de Sicilia, dividiéndola y centrándonos en el extremo sur. Por lo tanto, saliendo del aeropuerto nuestro primer destino es
Siracusa. Realmente, la primera ciudad que visitamos fue Augusta pero lo hicimos desde el coche y una vuelta rapida.
Llegados a
Siracusa dedicamos la primera parte del día a visitar la ciudad nueva, visitando en primer lugar el santuario de
La Madonna delle Lacrime. Asombrante el edificio que alberga mas de una iglesia en su interior. A algunos kilómetros de distancia visitamos un imponente
Teatro Griego, excavado en la roca a lo largo del cerro 140 metros,
l’Orecchio di Dionisio y
la Grotta dei Cordari. No entramos en las catacumbas que están bajo la iglesia de Santa Lucia ya que preferimos visitar el
museo Arqueológico Orsi.
Pasamos la tarde visitando la Siracusa “vieja”,
Ortigia. Imprescindible la visita al Duomo y a la
Fonte Artusiana (aparecen en todas las guías). Es interesante perderse por los callejones, entre viejas casas y callejuelas.
Llega la noche y para ser el primer día, decidimos que ya es bastante. Buscamos un hotel pero los que encontramos no nos convencen demasiado, exhaustos nos conformamos con el
Hotel Milano, 50 euros la minúscula habitación incluido desayuno en el bar de al lado. A la mañana siguiente, al otro lado del puente, vemos un tablón de anuncios con un listado de más de 20 B&B y albergues.
Ortigia no es aun cómoda para dormir porque los hoteles son difíciles de acceder en coche (está limitado el tráfico). Para cenar vamos al
restaurante Rambla, sobre el canal, donde por 34 euros nos ofrecen dos primeros platos de pescado, un segundo y agua.
25 de septiembre de 2006
La mañana comienza nublada. Nos dirigimos a la localidad “
Fontane Bianche”, lamentablemente está todo cerrado, tiendas, casas de vacaciones... parece un pueblo fantasma. La playa es casi rocosa.
Continuamos por
Avola, pero también aquí después de un pequeño paseo nos encontramos una zona desolada y decidimos seguir hacia el interior, destino la Cava Grande del Cassibile, pasando por Avola Vecchia, ya abandonada.
IL Cassibile es una gran reserva natural con forma de cañón sobre cuyo fondo discurre il Cassibile, famosos los pozos naturales que se forman. Preciosa excursión en la naturaleza. Finalizamos nuestra jornada visitando la ciudad de Noto (que junto a
Caltagirone, Catania, Militello, Val di Catania, Modica, Palazzolo Acreide, Ragusa, Scicli, representan las ciudades del barroco tardío consideradas patrimonio de la UNESCO).
Está dispuesta sobre varios planos unidos por pequeñas y grandes escalinatas, reconstruida en el siglo XVIII después del terremoto que la destruyó en 1693. Al atardecer estas ciudades ofrecen lo mejor de si mismas, la piedra con la que han sido construidas ofrece tonalidades en color miel.
Visitamos la iglesia de San Francisco, San Domenico, Palazzo Niccolai, il Duomo (cerrado por restauración) y la calle del “Infiorata”, llamada así porque en mayo se recubre de pétalos colocados de tal manera que forman preciosos dibujos.
Para cenar elegimos el
restaurante Baglieri, bastante bueno. Si se os presenta la ocasión, no os perdais la mezze lune alla ricota al nero di seppia, aunque todo está buenísimo. Un entrante, dos primeros, dos dulces más agua y vino, 44 euros.
Para dormir en cambio B&B “
Alla Stazione”, por 50 euros con desayuno. Un lugar bonito, limpio y silencioso. Clausuramos el día con una vuelta por la ciudad, la noche es fantástica.
26 de septiembre de 2006
Comenzamos el día con una vuelta por la ciudad de
Noto, perla del barroco siciliano y a continuación, nos encaminamos al mar. La zona mas cercana es Lido di Noto, playas finas con aguas transparentes y el sol pegando fuerte (30º C). ¿Vosotros que hubierais hecho?... Nosotros estiramos las toallas y nos relajamos sin preocuparnos de nada mas, al menos por unas horas. De mala gana retomamos camino hacia el
Parco Naturale di Vendicari. Para los amantes de la naturaleza es una auténtica inmersión (especialmente ornitológica).
Comenzamos por
Calamsoche, en la zona norte.
Pantano Piccolo y después la visita a la antigua
Tonnara (del 700). Por la noche nos dirigimos hacia Modica, donde pretendemos pasar los tres días siguientes ya que desde allí tendremos un punto estratégico para desplazarnos en pocos minutos hasta algunos lugares del extremo sur de Sicilia que ya teníamos programados.
Para nuestra estancia elegimos el
B&B Acque e Terre llevado con el cariño de aquellos que te quieren alojar en su casa y además, están deseando que vuelvas. Perfecta ubicación, en Corso Humberto. Para desayunar, que va incluido en el precio, hay que ir al cercano Bar Carmelo que te acogerá igual de calurosamente y además, ofrece todas las indicaciones turísticas que hagan falta.
A la hora de la cena no os perdais “
A putia ro vinu”, rustico, pequeño, acogedor y con poco sitio. En el menu incluye todos los platos típicos sicilianos y con 28 euros salimos de allí con el estómago a rebosar.
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