Jueves, 11 de agosto de 2005
Nos despertamos a las 7, guardamos las últimas cosas en el coche y vamos a pagar el camping. Un buen precio, 80 euros por las tres noches aunque hay que decir que, como complejo no es gran cosa, especialmente los baños no están muy bien. Desayunamos allí y compramos algunas cervezas para el viaje.
Son las 9.45 cuando salimos con el coche hacia
Porto Palo di Capo Passero, la ciudad más al sur de Europa, junto a Pachino. Nos lleva mucho tiempo llegar porque no hay autopista, nuestra guia dice que deberían haberla acabado en el 2005 ¡pero todavía no está!. Llegamos a las 12.45 y buscamos uno de los dos camping que dice la guia que hay. Entramos al
Camping Porto Palo, en recepción nos damos cuenta rápido que está lleno pero la señora, muy amable nos dice que hay un sitio en donde están desmontando y de ir a verlo. Vista la situación de pleno
Ferragosto nos conformamos, aunque el sitio es un poco pequeño pero seguramente no podamos pedir más, así que nos registramos y comenzamos a montar todo. Una vez hecho, nos vamos a darnos un baño en la playa del camping, también hay piscina aunque con una playa de este tipo, uno no puede conformarse con una piscina.

La playa es preciosa, blanca y con un montón de conchitas que todavía están enteras. El mar está un poco revuelto pero el agua es extraordinaria. Después de haber recogido unas conchas salimos y vamos al pueblo a hacer un poco de compra para la cena. Unos de nuestros amigos han alquilado una casa aquí e intentamos encontralos en alguno de los bares para dar una sorpresa, pero no es posible. Mañana llamaremos por teléfono. Volvemos a nuestra tienda y comenzamos a hacer la cena. Hubiéramos querido primero darnos una ducha caliente pero hay una fila de gente increible esperando. Despues de cenar probamos de nuevo y por suerte, ya no hay ninguna. Es de pago, ochenta céntimos, pero es larguísima asi que a la fuerza deben ducharse dos porque si no, se desperdicia un montón de agua. Después de esto, a la cama a las doce.
Gastos del día:
Camping 80 euros
Desayuno y cervezas 14 euros
Compra 15 euros
Duchas 1.60 euros
Viernes, 12 de agosto de 2005
Nos despertamos a las ocho y media. Necesitamos hacer la colada porque si no, no tenemos nada que ponernos. Salimos del camping y vamos al centro del pueblo para desayunar. No podemos evitar tomar de nuevo aquellas granizadas y bollos estupendos.
Mientras desayunamos me llama Clara, una de las amigas que buscábamos ayer por la noche, así que poco después se presenta allí con el marido y el hijo. Practicamente volvemos a desayunar con ellos y nos llevan a su casa, donde el resto de gente se acaban de levantar. Hacia el mediodía vamos todos juntos a la playa en Porto Palo, muy bonita, se encuentra frente a la isla de las Corrientes. Pasamos todo el día al mar entre juegos, baños y descanso. Al final del día nos dividimos, algunos van a hacer compras y otros, entre ellos nosotros, nos quedamos en la playa para ver el atardecer y tomar un aperitivo.
A estas horas la playa está preciosa, así que nos quedamos un buen rato. De regreso al camping tenemos poquísimo tiempo para ducharnos y vestirnos, lógicamente vuelve a haber cola para la ducha caliente, así que nos duchamos en la fría y en 20 minutos estamos preparados. Hubiéramos querido ir a comprar algo para llevar a la cena pero es demasiado tarde asi que vamos rápido a la casa.
Cenamos muy bien en la terraza, con una vista del mar y el horizonte preciosa y buena compañía. Volvemos al camping hacia las doce y media porque si no, debemos dejar fuera del camping a Ipsy puesto que cierran la cancela de entrada. A la una estamos derrotados y nos vamos a dormir.
Gastos del día:
50 euros en invitaciones y comida.
Sabado,13 de agosto de 2005
El mismo despertador de siempre suena a las 8.30, preparamos las cosas y nos vamos al
bar Koala a desayunar (con los indispensables bollos y granizadas). Cogemos el coche y nos dirigimos a
Caltagirone, donde aparcamos el coche y comenzamos la visita a pie.
Hace un calor horrible y las calles son todas cuesta arriba, por fin llegamos a la iglesia de S.María del monte, que surge en la cima de la
escalinata de Caltagirone. Visitamos el interior y subimos al Campanile.
Es una de las pocas iglesias de todas las que hemos visto hasta ahora que necesita una rehabilitación, especialmente el campanile. Despues de esto, iniciamos la bajada de la famosa escalinata de S.María del Monte, que une la ciudad alta con la ciudad baja. Hay 142 escalones de cerámica local, preciosos. Por toda la escalinata hay tiendas que venden la
cerámica de Caltagirone, famosa en todo el mundo. Logicamente no se puede dejar de comprar un recuerdo de esta artesanía. Hay también tiendas que venden pesebres hechos a mano con gran mimo.
Después de visitar el pueblo decidimos bajar a la costa, porque el calor hoy es horrible. Nos paramos a comer en una arrocería sobre el mar en Pozzallo. Realizamos el recorrido panorámico entre Pozzallo e Ispica con una parada para ver I faraglioni di Punta Ciriga, realmente increible.
Volvemos a Porto Palo y reservamos un restaurante para la cena.
Elegimos Popeye que se encuentra en la placita de la ciudad donde por la noche hacen los espectáculos musicales, este lugar está muy enfocado al turismo.
Regresamos al camping para ducharnos y hablamos con nuestros amigos. Ellos tambien van a cenar al mismo restaurante, pero más tarde, ya que somos en total 20 personas y no han encontrado sitio a la misma hora, así que nos encontraremos después de la cena. Con ellos están también los chicos de Milán con los que habíamos coincidido días antes.
A las 20.30 llegamos al restaurante con un hambre de muerte, pedimos 2 primeros y 2 parrilladas de pescado. El camarero nos dice que nos sirvamos los entrantes del buffet así que también lo tomamos. En total, gastamos ¡cincuenta euros!
Después de la cena damos una vuelta por el centro, hay muchos puestos y nos sentamos en un bar para tomar una granizada. Esta noche se está muy bien fuera. Volvemos al restaurante donde estan nuestros amigos comiendo. No han podido comer pescado porque ya era demasiado tarde, así que han tenido que conformarse con pizza (menos mal que nosotros habíamos reservado antes). Nos despedimos porque como siempre, debemos llegar antes de las doce y media para no tener que dejar el coche fuera.
No teníamos sueño así que vamos a la playa para ver la lluvia de estrellas, ya que no habíamos ido en la noche de San Lorenzo. Vemos cinco o seis ¡que ilusión!. Una hora y media después estamos cansados y regresamos a la tienda.
Gastos del día:
Desayuno 5 euros.
Comida 6 euros.
Cena y granizada 53 euros.