lunes, 23 de enero de 2006
Envíado por Sabrina


Sábado 6 de agosto de 2005

Nos despertamos a las ocho y media. El pescadero pasa por el camping y pensamos en comprar pescado para la cena, pero no tiene demasiada variedad, así que, mientras yo preparo la comida para llevárnosla, Mont'z va al pueblo y compra algo de pescado (12 langostinos, 2 lenguados y un róbalo por un total de 20 euros). A su regreso, estamos listos para irnos. Desayunamos en el Moma Bar, cuyos propietarios son bastante "secos", no os lo recomiendo.

Montamos en el coche y nos dirijimos hacia Scopello, que es una aldea muy característica. Aquí encontramos una tienda donde hacen el pan cunzatu (es un bocadillo de pan casero con tomate, mozzarella, anchoas y cebolla) nosotros sin duda debemos probarlo porque nos han dicho que es una especialidad siciliana.

En efecto, es exquisito! Con el estómago lleno volvemos al coche y continuamos las indicaciones para llegar a la Riserva Naturale dello Zingaro. Aparcamos el coche en un aparcamiento vigilado (2'50 euros hasta las seis de la tarde).

La entrada a la reserva natural cuesta tres euros por persona y te dan mapas para las calas, que hay varias. Es un recorrido para realizar caminando, la primera playa está cerca, pero para llegar hasta la última hay que recorrer unos doce kilómetros, practicamente se llega hasta San Vito lo Capo. Nos quedamos en la primera (Capraria) porque el recorrido es todo bajo el sol y no vamos equipados para caminar demasiado. En 20 minutos llegamos a esta cala, aunque quedamos un poco desilusionados. La caleta es demasiado pequeña para tanta gente que hay allí, además, el mar está tan revuelto y con la marea tan alta, que el espacio es menor. Encontramos un pequeño espacio donde quedarnos un ratito y nos bañamos. El agua está limpísima aunque haya olas, tomamos un poco el sol y comemos. No obstante, nos vamos pronto porque el escollo donde nos encontramos no es un sitio demasiado acogedor.

A las dos y media volvemos al coche y nos dirigimos a San Vito lo Capo, que es el primer pueblo enfocado al turismo. Hay tiendas en cada esquina, un montón de gente por la calle, las playas y el mar son preciosas. Nos damos un baño y seguimos hasta Trapani, mucho mejor conservada que Palermo, aunque no la visitamos porque el tiempo escasea, así que vamos a visitar las salinas. Pedimos información y nos envian al Museo de Sal, aqui las salinas están todas llenas de agua. No son los clásicos montones de sal, probablemente los hayan recogido ya. Resulta un poco decepcionante aunque en compensación, hay unos molinos de viento preciosos.


La jornada está llegando a su fín, así que hacemos un poco de compra y nos dirigimos hacia el camping. En Castellammare compramos "Cannoli Siciliani", dulces para la cena. Al entrar a Nausicca a las siete encontramos una bonita sorpresa: Han montado tiendas enormes alrededor de nosotros, casí encima, menos donde tenemos la entrada, menos mal que nos la han dejado!

Nos duchamos, limpiamos el pescado que habíamos comprado por la mañana y cocinado a la plancha el resultado os aseguro resulta buenísimo. Exhaustos, nos vamos a dormir a las doce y media.


Gastos del día:

Pescado 20 euros.
Desayuno 5 euros.
Entradas 6 euros.
Parking 2,50 euros.
Compra 50 euros.
Publicado por Stella-Fi @ 6:10  | RELATOS DE VIAJE
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