domingo, 29 de enero de 2006
Relato de viaje enviado por Ale & Karl




Miércoles 27 de julio de 2005

Después de tanto esperar por este viaje, finalmente ha llegado el día de salida. Más por impaciencia que por necesidad estamos en el puerto desde las 16'00 h, dos horas antes de la salida.
Hay controles como en los aeropuertos, así que con un poco de retraso, sobre las 18.20 parte el barco hacia Civitavecchia. La euforia está por los cielos. La noche es de pesadilla y dormimos muy poco, por los asientos tan incómodos, el ruido y por las luces que nunca se apagan.

Jueves, 28 de julio de 2005.

A las 8.50 el barco atraca en el puerto de Civitavecchia. Un autobus realiza la conexión con la estación de tren. Cerca de las once estamos en Roma: El impacto de la ciudad es fulgurante, se nota enseguida la grandeza y grandiosidad de la capital, la cantidad de personas que hay por las calles y esa mezcla cultural. En el transcurso del viaje veremos pocos romanos ¡pero tantos japoneses!. El cansancio y el calor nos hacen ir rápido hacia el hotel que por suerte (tampoco tanta, dado que es algo que queríamos) está a dos pasos de la estación. La habitación del Hotel es fabulosa a pesar de ser un hotel de dos estrellas. Es confortable y tiene televisión por satélite, minibar, aire acondicionado, teléfono....

Después de una rápida ducha y antes de recorrer la ciudad, llenamos bien el estómago en McDonalds con un par de hamburguesas. Sobre las 13.30 comenzamos a ser verdaderos turistas, bajamos atravesando Via Cavour (donde nos paramos para fotografiar) y llegamos a Via dei Fori Imperiali, a la meta más codiciada: Il Colosseo.

Es realmente un espectáculo bellísimo, a pesar de que con tanto calor no lo hemos podido disfrutar al máximo. Despues de Il Colosseo hemos visitado una exposición dedicada a los Foros Imperiales, desde aquí nos dirigimos hacia il Quirinale. La policía nos reprende por sobrepasar las barreras de una fuente.

Después de Il Quirinale visitamos la Fontana di Trevi, llenísima de gente, aunque no es realmente para tanto. Después de todas estas visitas estábamos muertos de cansancio, así que decidimos regresar al hotel para descansar un rato. No olvidamos parar en un supermercado de Via Nazionale para comprar Bacardi. Cenamos en "La Giunta", un restaurante chino en Via Manin, en una calle cercana al hotel. Sobre las 21.30 estábamos ya durmiendo.



Viernes, 29 de julio de 2005.

El primer despertar en Roma ha sido precioso. Despues de desayunar hemos decidido ir a Ciudad del Vaticano, descartada al momento la idea de ir andando, en Piazza dei Cinquecento hemos cogido el 40 express que nos ha dejado cerca de Piazza San Pietro.

Hemos hecho un poco de cola bajo el sol inutilmente y, después de esto, hemos entrado a los Museos Vaticanos para ver la preciosa obra de Michelangelo de la Capilla Sixtina. Después de haber pagado la "módica" cifra de ocho euros por cabeza (gracias a que somos estudiantes), comenzamos la visita al museo, impacientes por ver "los dos dedos que se tocan cuando hemos descubierto que para llegar hasta ella estábamos obligados a realizar un recorrido obligatorio que nos llevaría una hora.

Una vez allí, la verdad, nos hemos quedado un poco sorprendidos y desilusionados, seguramente la culpa es nuestra ya que nos habíamos creado exageradas expectativas. Retiramos la bolsa que habíamos dejado en la entrada y nos paramos en un bar no lejos de allí, para después regresar en autobus a Piazza di Spagna. Camino de allí hemos podido ver preciosas tiendas en Via dei Condotti, de todas las prestigiosas firmas de la moda europea. Nos ha encantado esta plaza, con su familiar escalinata. Hemos podido constatar la simpatía de los japoneses.

Aunque estábamos ya muy cansados, nos hemos dirigido hacia Piazza del Parlamento y Piazza Montecitorio donde hemos visto la sede de la Cámara y Palazzo Chigi. Eran ya las cinco de la tarde y después de un día extenuante, hemos cogido el autobús número 175 que nos deja cerca de la estación de Termini. En el hotel, después de un pequeño sueño, hemos salido a comprar un poco de pizza para comer junto a las "Gilmore Girls" y al "Doctor House".


Sábado, 30 de julio de 2005.

Desgraciadamente ha llegado nuestro último día de permanencia en esta estupenda ciudad. Dedicamos toda la mañana ha hacer compras dentro de la estación de Términi, que si no fuera por los andenes sería un auténtico centro comercial Compramos los últimos regalos para la familia y algo para nosotros también. Despues de comer en McDonald's y una partida de cartas en el hall del hotel, a las 14.35 cogemos el tren a Civitavecchia. Despues de una espera bajo el sol hasta las 17, embarcamos y ocupamos dos sitios en la sala de butacas. El viaje digamos que es menos malo que a la ida, por lo menos hay más silencio y menos luz, aunque hace un calor infernal gracias a que se ha roto el aire acondicionado. A las 19, con una media hora de retraso, zarpamos.

Domingo, 31 de julio de 2005.

Llegamos a Cagliari sobre las 9.45, una cámara de televisión nos sorprende (aunque no nos esperaba a nosotros) mientras recorremos un trozo del puerto. Nuestro primer viaje juntos finaliza aquí....

Ale & Karl

Podeis visitar, si quereis, nuestra web y nuestro blog:

www.tuttoamerica.it
http://alexa81.blog.kataweb.it/meravigliosa_mente
Publicado por Stella-Fi @ 16:21  | RELATOS DE VIAJE
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